¿Hombre perro o perro hombre?

2023-09-04T12:23:22+01:0004/09/2023|

Grrrrrrrrrrrrrrrrrrrr Auuuuuuuuuuuuuuuuu.

Todo el mundo escuchaba el aullido lastimero de un perro, pero no era un perro, todos los vecinos sabían de donde provenía.

Los más viejos del lugar recuerdan la historia. El hombre se llamaba Jack, de joven sufrió una extraña enfermedad y empezó a comportarse como un perro, se arrastraba por el suelo, ladraba y comía comida para perros.

Al principio, los vecinos pensaron que era una broma, algo para las redes sociales, lo conocido como un tiktoker, pero con el tiempo se dieron cuenta de que algo no estaba bien en ese vecino.

La historia se fue conociendo en diferentes pueblos de alrededor, Jack se convirtió en una especie de atracción turística, venían visitantes de todas partes. La mayoría de la gente se sentía incómoda con su presencia, evitando acercarse a él. Algunos curiosos se acercaban demasiado, encontrándose con una mirada fija y amenazante.

Un día, una anciana del pueblo desapareció sin dejar rastro, la policía interrogó a todos los vecinos, incluido Jack, nadie sabía nada, muchos empezaron a sospechar que sí que tenía algo que ver.

Ana, una periodista que escuchó la historia, decidió investigar por su cuenta. Se acercó a la casa de Jack y llamó a la puerta. No hubo respuesta y decidió entrar, pero lo que vio le dejó sin aliento: la casa estaba vacía, menos una puerta que estaba cerrada con una llave en la cerradura.

Ana no pudo resistir la tentación de abrir la puerta, cuando lo hizo encontró un sótano húmedo y oscuro. Con la luz del móvil iluminó la estancia, estaba llena de jaulas vacías y comida para perros. Lo más inquietante fue lo que vio al final del sótano: una pequeña habitación con paredes cubiertas de extraños símbolos, todo hacía sentir una sensación de presencia demoníaca.

Ana sintió algo detrás de ella, se volvió rápidamente y vio a Jack parado frente a ella, con los ojos inyectados en sangre y gruñendo como un perro rabioso. Ana intentó huir corriendo, pero Jack la atrapó y la arrastró hasta su habitación secreta.

Allí Ana descubrió algo más horrible: los gruñidos que emitía era porque estaba poseído por el espíritu de un perro demoniaco, lo podía sentir en el ambiente. Vio como Jack se retorcía por el suelo mientras el can entraba dentro del cuerpo de él. Jack quedó agotado y Ana pudo sentir como se estaba acercando a ella el espíritu del perro. Ana luchó para no ser poseída también por él, no lo veía, pero sentía como intentaba introducirse en su cuerpo.

Pudo escapar, su carrera fue rápida y veloz para alcanzar la puerta y salir a la calle, se dirigió a la policía para informar de su descubrimiento. La policía acompañó a Ana en la visita del hogar donde habitaba el demonio, los agentes encontraron la casa vacía y sin rastro de Jack.

Los que sí pudieron verle fue un grupo de excursionistas, pero aunque decidieron seguirle, pasados unos minutos lo habían perdido.

Cuando los caminantes volvían sobre sus pies, se encontraron cara a cara con el hombre perro, el cual empezó a ladrarles y gruñirles, los jóvenes salieron corriendo tan rápido como pudieron.

Desde ese día nadie más volvió a tener contacto con Jack. Algunos vecinos juran oír gruñidos y ladridos que provienen de la casa abandonada en las noches de luna llena. Y otros vecinos aseguran que el perro demoníaco acecha por las calles del vecindario buscando a su próxima víctima.

De momento, las calles del pueblo están desiertas por la noche, mientras se escuchan los sonidos lejanos.

Grrrrrrrrrrrrrrrrrrrr Auuuuuuuuuuuuuuuuu.

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